Entré a la universidad, y al caminar bajo unos pinos voltie para arriba, sin realmente mirar...no deseaba mirar, deseaba hablar.
"Dios, soy yo"
Una escena vino a mi mente. Ocurrió en el verano del 2003, sin embargo parece que fue ayer, y a pesar de que ocurrió muy en el norte del planeta (Noruega) había tanta similitud en el ambiente que podría haber confundido a cualquiera.
En Noruega estaba en el bosque, sentada en un tronco de algún árbol que había sido derribado, y mirando las copas de los pinos. Aquí estaba en Mexico, en la universidad y sentada en una banca bajo unos pinos.
Sin embargo no eran los pinos los que me daban esa sensación de similitud. Era el ambiente, la cercanía con Dios.
En esa caminata por el bosque de Noruega yo estaba disfrutando de la amistad de Dios. Años de ser amigos me permitían reconocer su voz, sus pasos y aun sus "detalles" Detalles como el estar pasando bajo un árbol y que justo soplase el viento y sacudiera las ramas de manera de que las gotas de la lluvia de la noche anterior que colgaban de sus hojas cayesen sobre mi cabeza, para otros sería una mera casusalidad. Para mi era Dios jugandome una broma, intentando hacerme sonreir.
Habían sido meses muy arduos. Una corriente continua golpeaba mi fe.Personas amadas cuestionaban mi relación con Dios. Cuando decía "Dios me dijo...." observaba miradas de incredulidad. Continuamente escuchaba un "no creo que Dios te haya dicho eso"
En ese momento la situación era aun más difícil. Dios hablandome de la igleisa en Noruega como una iglesia llena de vida, y diciendome "no digan que esta muerta"....lo difícil era que el resto del grupodecía que estaba muerta.
Las olas chocaban en contra de mi fe, mi dulce comunion con Dios. Una relación muy fresca y libre, de años y años, siendo constantemente cuestionada. Me estaba debilidatndo.
Caminaba disfrutando de la frescura de la mañana, del sol saliendo y empezando a calentar la vida, pero dentro de mi había un torbellino. Las gotitas de agua cayeron sobre mi cabeza, sonreí, pero parte de mi no sonrió.
continué la caminata internandome en el bosque, hasta encontrar ese tronco en el cual me senté.
suspiré ondo y profundo y pregunté:
"Dios ¿eres tu?"
Sopló un viento, empezaron las copas de os árboles a moverse, pero había una dirección. Las copas de los árboles delante de mi se iban moviendo como si alguien caminase sobre ellas en dirección al lugar en el que yo estaba. Y jsuto cuando estaba sobre mi cabeza se detuvo, el viento, los pasos....Dios.
Recordé el pasaje en el cual el rey David habla con Dios y Dios le contesta que cuando escuche sus pasos sobre las copas de los árboles, entonces debía atacar al enemigo, era la señal de que Dios estaba con él.
Dios me esttaba contestando.
sus pasos se detuvieron sobre mi cabeza, y mi corazón también deseo detenerse.
Estar tan cerca de Dios es una experriencia sobrecogedora.
"Dios, ¿eres tu?"
Esa fue mi pregunta.
Y obtuve una respuesta.
con semejanate respuesta uno pensaría que mi fe jamás volvería a flaquear.
Tristemente el golpear de las olas en contra de mi fe continuo y aumentó y llegó un momento unos meses después en que me derrumbé.
Me estremesco al recordar.
No solo dudé de la voz que me había acompañado toda mi vida, también dudé de la existencia misma de Dios.
Que noche mas obscura.
Que vacio tan profundo.
Tres años.
Ya han pasado tres años.
La mayor parte de este tiempo ha sido invertido en reencontrarme con Dios como Dios.
Correción, disciplina, y quebrantamiento, esto ha sido mucho de lo que he estado viviendo.
Sí, una relación con Dios, pero continuamente pensaba "no es lo mismo" y extrañaba esa tan unica y especial amistad con Dios que había perdido años atras.
Pero ayer bajo los pinos mi corazón cantó:
"Dios, ¡soy yo!"
Dios sonrió.
Miré las ramas de los árboles, disfruté sus colores, tonos y vaivenes con el viento.
Hace tres años pregunte: "Dios, ¿eres tu?"
Dios me contestó a lo largo de estos tres años: "Sí soy yo, y yo soy Dios"
Ayer me presenté y le dije: "Dios soy yo"
Timidamente extendí mi mano hacia él.
Él extendio su mano, y tomo la mía.
We are best of friends again.
"Dios, soy yo"
Una escena vino a mi mente. Ocurrió en el verano del 2003, sin embargo parece que fue ayer, y a pesar de que ocurrió muy en el norte del planeta (Noruega) había tanta similitud en el ambiente que podría haber confundido a cualquiera.
En Noruega estaba en el bosque, sentada en un tronco de algún árbol que había sido derribado, y mirando las copas de los pinos. Aquí estaba en Mexico, en la universidad y sentada en una banca bajo unos pinos.
Sin embargo no eran los pinos los que me daban esa sensación de similitud. Era el ambiente, la cercanía con Dios.
En esa caminata por el bosque de Noruega yo estaba disfrutando de la amistad de Dios. Años de ser amigos me permitían reconocer su voz, sus pasos y aun sus "detalles" Detalles como el estar pasando bajo un árbol y que justo soplase el viento y sacudiera las ramas de manera de que las gotas de la lluvia de la noche anterior que colgaban de sus hojas cayesen sobre mi cabeza, para otros sería una mera casusalidad. Para mi era Dios jugandome una broma, intentando hacerme sonreir.
Habían sido meses muy arduos. Una corriente continua golpeaba mi fe.Personas amadas cuestionaban mi relación con Dios. Cuando decía "Dios me dijo...." observaba miradas de incredulidad. Continuamente escuchaba un "no creo que Dios te haya dicho eso"
En ese momento la situación era aun más difícil. Dios hablandome de la igleisa en Noruega como una iglesia llena de vida, y diciendome "no digan que esta muerta"....lo difícil era que el resto del grupodecía que estaba muerta.
Las olas chocaban en contra de mi fe, mi dulce comunion con Dios. Una relación muy fresca y libre, de años y años, siendo constantemente cuestionada. Me estaba debilidatndo.
Caminaba disfrutando de la frescura de la mañana, del sol saliendo y empezando a calentar la vida, pero dentro de mi había un torbellino. Las gotitas de agua cayeron sobre mi cabeza, sonreí, pero parte de mi no sonrió.
continué la caminata internandome en el bosque, hasta encontrar ese tronco en el cual me senté.
suspiré ondo y profundo y pregunté:
"Dios ¿eres tu?"
Sopló un viento, empezaron las copas de os árboles a moverse, pero había una dirección. Las copas de los árboles delante de mi se iban moviendo como si alguien caminase sobre ellas en dirección al lugar en el que yo estaba. Y jsuto cuando estaba sobre mi cabeza se detuvo, el viento, los pasos....Dios.
Recordé el pasaje en el cual el rey David habla con Dios y Dios le contesta que cuando escuche sus pasos sobre las copas de los árboles, entonces debía atacar al enemigo, era la señal de que Dios estaba con él.
Dios me esttaba contestando.
sus pasos se detuvieron sobre mi cabeza, y mi corazón también deseo detenerse.
Estar tan cerca de Dios es una experriencia sobrecogedora.
"Dios, ¿eres tu?"
Esa fue mi pregunta.
Y obtuve una respuesta.
con semejanate respuesta uno pensaría que mi fe jamás volvería a flaquear.
Tristemente el golpear de las olas en contra de mi fe continuo y aumentó y llegó un momento unos meses después en que me derrumbé.
Me estremesco al recordar.
No solo dudé de la voz que me había acompañado toda mi vida, también dudé de la existencia misma de Dios.
Que noche mas obscura.
Que vacio tan profundo.
Tres años.
Ya han pasado tres años.
La mayor parte de este tiempo ha sido invertido en reencontrarme con Dios como Dios.
Correción, disciplina, y quebrantamiento, esto ha sido mucho de lo que he estado viviendo.
Sí, una relación con Dios, pero continuamente pensaba "no es lo mismo" y extrañaba esa tan unica y especial amistad con Dios que había perdido años atras.
Pero ayer bajo los pinos mi corazón cantó:
"Dios, ¡soy yo!"
Dios sonrió.
Miré las ramas de los árboles, disfruté sus colores, tonos y vaivenes con el viento.
Hace tres años pregunte: "Dios, ¿eres tu?"
Dios me contestó a lo largo de estos tres años: "Sí soy yo, y yo soy Dios"
Ayer me presenté y le dije: "Dios soy yo"
Timidamente extendí mi mano hacia él.
Él extendio su mano, y tomo la mía.
We are best of friends again.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home