Saturday, May 20, 2006

La Banca del Alumno Nuevo

Ayer asistí a la presentación de un libro de lingüistica en la Universidad de las Américas, aquí en Puebla.
Esta universidad tiene un campus precioso. Tiene jardines por todas partes, árboles, flores, y los edificios tienen un estilo colonial poblano. O sea que tienen cerámica de talavera (cerámica poblana) incrustada en las paredes. El caminar allí tiene el mismo efecto que caminar en un buen museo...simplemente el alma se deleita.
La presentación estaba programada para las 7:00 de la noche, y de forma extraña está se llevaría acabo en el jardín de las rosas. Así le llaman a ese jardín porque literalmente hay miles de rosasales.
Como de costumbre, en México, la presentación no empezó a la hora acordada, por lo que aproveché y me adentré en el jardín de rosas, más adelante ya no había gente y había unas bancas bajo unos pinos.
A pesar de que se escuchaban truenos y se veía que pronto llovería, resistí la tentación de volver inmediatamente a casa. Yo sabía que tenía una cita con Dios. Lo sentía en el corazón. De hecho lo sabía desde antes de salir de casa, por lo que yo llevaba mi Biblia. Pero Dios tenía otro tipo de conversación en mente.
Él me dirigió a una banca en especial. Primero hablamos largo rato de nuestra amistad y fue hermoso.
Después guardamos silencio y simplemente disfrutamos las flores, las aves y su canto, y el atardecer.
Cuando empezé a sentir frió decidí que era tiempo de marchar. Al incorporarme noté que había bajo el barro alguna piedra, me llamó la atención y con el pie removí el barro. No era una piedra. Era una placa de talavera con una inscripción.
Inmediatamente proseguí a limpiar bien el barro para poder leer lo inscrito:
LA BANCA DEL ALUMNO NUEVO.

sonreí.
Eso fue un detalle de Dios.

Lo sabía y sin embargo por curiosidad me fui a dar una vuelta por las otras bancas del lugar. No me sorprendió el descubrir que la mayoría no tenían inscripcion, y aquellas que la tenían eran de otro sabor; por ejemplo: "la banca cerca de los pájaros carpinteros" (por cierto intenté buscar alguno pero no logré hallarlo).

LA BANCA DEL ALUMNO NUEVO.

Eso es lo que ahora soy.
El año pasado al tomar el curso de lingüistica en el verano, jamás sospeché que estaría en una presentación de un libro de lingüistica este año.
De hecho, al terminar el curso de Julio mi reacción fue algo así como:
"Qué bueno que tomé el curso para quitarme la espinita de no hablerlo tomado antes. Todos estos años había lamentado no hacerlo. Pero ahora que entiendo mejor de que se trata me doy cuenta de que esto en realidad no es para mi"



¿Quién iba a imaginar que ahora estuviese metida en estas materias hasta el cuello? YYYY ¡diseñando material para la universidad en la que estudio!

De hecho debo terminar los apuntes de fonética para fin de este mes. Y lo encuentro facinante pero a la vez es todo un reto intentar trasmitirla con el mismo amor y de la misma manera en la que mi maestra Pris me la enseñó el año pasado. ¡Ella lo hacía ver tan natural y tan sencillo!
Miro mis exámenes y sé que lo estudié y contesté, pero ahora es diferente, ahora debo buscar la manera de transmitir este conocimiento, por computadora (es un curso en linea)... todo un desafio.

Y hoy terminé de tomar un curso en Morfosintaxis del Español. Mil veces he dicho que prefiero enseñar inglés porque es tan sencillo. Ahora reitero lo dicho, ¡qué complejo puede ser el español!
complejo pero fascinante.
Al estar desglozando unas frases en clase pensé: "wow, si logro entender esto a fuerzas que mis traducciones serán casi perfectas!"

LA BANCA DEL ALUMNO NUEVO.
Dios queriendo enfocarme. Deseando que entienda que esta etapa es tan especial y tan importante y tan eterna como lo han sido todas las otras etapas en las cuales le he seguido en obediencia.
Este es mi lugar por ahora. Soy alumna.
Y lo estoy disfrutando mucho.

Sonreí al volver a ver la inscripción en el piso. Escuché un trueno y decidí que era mejor marchar a casa. El tiempo había sido tan especial que decidí salir dando una vuelta grande hasta la salida, pero al estar pasando cerca del lugar de la presentación alcanzé a escuchar un poco del discurso de la presentación del libro. La estaban haciendo en inglés. Decidí acercarme para escuchar un poco de buen inglés.
El discurso estuvo muy hermoso. ¡Qué placer escuchar ideas claras, congruentes, bien organizadas, con palabras que salen de lo cotidiano sin entrar en lo inintelegible! Casi lo puedo comparar con una buena sinfonía de Bethoveen.
El discurso cumplió su objetivo, me llevó a desear tener el libro para estudiarlo.
Al final el autor dió unas palabras. Un hombre muy sencillo. Un hombre que simplemente disfruta la lingüistica y que la ha enseñado por años y por tanto a descubierto su belleza, sencillez, necesidad de ser y que su complejidad tiene mucho de mito.
Tomó el microfono para explicarnos el por que del lugar en el cual se llevó acabo la presentación. Creo que lo vio necesario porque todos nos congelabamos de frío.
He aquí su explicación:
"Siempre quizé que la presentación fuese aquí, en el jardín de rosas, porque siempre he dicho que la lingüistica debe salir del aula, que debe ser para educar a la gente, que es accesible a todos y que todos deben poder disfrutar sus beneficios. La lingüistica debe salir del aula."

No tengo que aclarar que de seguro pienso comprar el libro.
Un libro escrito con un corazón así definitivamente vale la pena leerse.

De alguna forma estar allí, en esa tarde con nubes, y viento frío pero en un ambiente en el cual se valora, aprecia y disfruta el saber; despertó en mi algo que estaba dormido.

Ahora soy:
La alumna nueva del jardín de rosas.

en otras palabras:

La alumna nueva de la lingüistica
Entré a la universidad, y al caminar bajo unos pinos voltie para arriba, sin realmente mirar...no deseaba mirar, deseaba hablar.
"Dios, soy yo"

Una escena vino a mi mente. Ocurrió en el verano del 2003, sin embargo parece que fue ayer, y a pesar de que ocurrió muy en el norte del planeta (Noruega) había tanta similitud en el ambiente que podría haber confundido a cualquiera.
En Noruega estaba en el bosque, sentada en un tronco de algún árbol que había sido derribado, y mirando las copas de los pinos. Aquí estaba en Mexico, en la universidad y sentada en una banca bajo unos pinos.
Sin embargo no eran los pinos los que me daban esa sensación de similitud. Era el ambiente, la cercanía con Dios.
En esa caminata por el bosque de Noruega yo estaba disfrutando de la amistad de Dios. Años de ser amigos me permitían reconocer su voz, sus pasos y aun sus "detalles" Detalles como el estar pasando bajo un árbol y que justo soplase el viento y sacudiera las ramas de manera de que las gotas de la lluvia de la noche anterior que colgaban de sus hojas cayesen sobre mi cabeza, para otros sería una mera casusalidad. Para mi era Dios jugandome una broma, intentando hacerme sonreir.
Habían sido meses muy arduos. Una corriente continua golpeaba mi fe.Personas amadas cuestionaban mi relación con Dios. Cuando decía "Dios me dijo...." observaba miradas de incredulidad. Continuamente escuchaba un "no creo que Dios te haya dicho eso"
En ese momento la situación era aun más difícil. Dios hablandome de la igleisa en Noruega como una iglesia llena de vida, y diciendome "no digan que esta muerta"....lo difícil era que el resto del grupodecía que estaba muerta.
Las olas chocaban en contra de mi fe, mi dulce comunion con Dios. Una relación muy fresca y libre, de años y años, siendo constantemente cuestionada. Me estaba debilidatndo.
Caminaba disfrutando de la frescura de la mañana, del sol saliendo y empezando a calentar la vida, pero dentro de mi había un torbellino. Las gotitas de agua cayeron sobre mi cabeza, sonreí, pero parte de mi no sonrió.
continué la caminata internandome en el bosque, hasta encontrar ese tronco en el cual me senté.
suspiré ondo y profundo y pregunté:
"Dios ¿eres tu?"

Sopló un viento, empezaron las copas de os árboles a moverse, pero había una dirección. Las copas de los árboles delante de mi se iban moviendo como si alguien caminase sobre ellas en dirección al lugar en el que yo estaba. Y jsuto cuando estaba sobre mi cabeza se detuvo, el viento, los pasos....Dios.
Recordé el pasaje en el cual el rey David habla con Dios y Dios le contesta que cuando escuche sus pasos sobre las copas de los árboles, entonces debía atacar al enemigo, era la señal de que Dios estaba con él.
Dios me esttaba contestando.
sus pasos se detuvieron sobre mi cabeza, y mi corazón también deseo detenerse.
Estar tan cerca de Dios es una experriencia sobrecogedora.

"Dios, ¿eres tu?"
Esa fue mi pregunta.
Y obtuve una respuesta.
con semejanate respuesta uno pensaría que mi fe jamás volvería a flaquear.

Tristemente el golpear de las olas en contra de mi fe continuo y aumentó y llegó un momento unos meses después en que me derrumbé.
Me estremesco al recordar.
No solo dudé de la voz que me había acompañado toda mi vida, también dudé de la existencia misma de Dios.
Que noche mas obscura.
Que vacio tan profundo.

Tres años.
Ya han pasado tres años.
La mayor parte de este tiempo ha sido invertido en reencontrarme con Dios como Dios.
Correción, disciplina, y quebrantamiento, esto ha sido mucho de lo que he estado viviendo.
Sí, una relación con Dios, pero continuamente pensaba "no es lo mismo" y extrañaba esa tan unica y especial amistad con Dios que había perdido años atras.

Pero ayer bajo los pinos mi corazón cantó:
"Dios, ¡soy yo!"
Dios sonrió.

Miré las ramas de los árboles, disfruté sus colores, tonos y vaivenes con el viento.

Hace tres años pregunte: "Dios, ¿eres tu?"
Dios me contestó a lo largo de estos tres años: "Sí soy yo, y yo soy Dios"

Ayer me presenté y le dije: "Dios soy yo"
Timidamente extendí mi mano hacia él.
Él extendio su mano, y tomo la mía.
We are best of friends again.